Formación Profesores Waldorf, desde 1978

Seminario Antroposófico Pedagógico Terapéutico, Primer Seminario Antroposófico de Chile

Un Acercamiento a la Antroposofía

En el prólogo a la segunda edición se añadió lo siguiente:

“Quien hoy día expone hechos suprasensibles debiera tener bien clara dos cosas; primero, que nuestra época necesita cultivar los conocimientos suprasensibles; segundo, que la actual vida intelectual y espiritual está repleta de ideas y sentimientos que inducen a muchos a considerar semejante descripción como engendro de una fantasía y ensoñación descabelladas. Nuestra época necesita el conocimiento suprasensible, puesto que todo lo que por métodos ordinarios alcanzamos a saber acerca del mundo y de la vida, genera dentro de nosotros un sinnúmero de interrogantes a los que sólo las verdades suprasensibles pueden responder. No nos engañemos: lo que nos explica la corriente intelectual contemporánea acerca de las bases de la existencia, no constituye para las almas de profunda sensibilidad respuesta alguna, antes al contrario, plantea incógnitas en lo referente a los enigmas del mundo y de la vida. Alguien puede entregarse a la creencia, durante algún tiempo, de haber dado con la solución a los problemas de la existencia en virtud de los “resultados obtenidos por la investigación rigurosamente científica”, o bien de las deducciones de este o aquel pensador de nuestra época; pero si el alma desciende hasta la hondura que corresponda, si ella se comprende realmente a sí misma, entonces lo que al principio parecía solución, apenas si sugiere la auténtica pregunta. Ahora bien, una respuesta a esta pregunta no debe satisfacer la mera curiosidad humana, sino significar sosiego interno y armonía de la vida anímica. Alcanzar esa respuesta, no sólo satisface el afán de conocimiento, sino que torna eficiente al hombre para el trabajo, así como apto para todas las tareas que la vida pueda ofrecerle. En cambio, la falta de solución a estos problemas acaba por paralizarlo, no sólo anímica sino al final físicamente también. Y es que el conocimiento de lo suprasensible, además de corresponder a una necesidad teórica, facilita la vida práctica. Precisamente a causa del carácter de la vida intelectual contemporánea, la ciencia espiritual constituye un área imprescindible del esfuerzo cognoscitivo de nuestros tiempos.

Por otra parte, es innegable que actualmente muchos rechazan con más vigor lo que con más apremio necesitan. Gran número de opiniones apoyadas en “experiencias rigurosamente científicas” tienen tanto poder persuasivo sobre algunas personas, que éstas no pueden considerar sino como desmesurado absurdo el contenido de un libro como el presente. El expositor de los conocimientos suprasensibles se enfrenta con esta realidad sin la menor ilusión, y tampoco le sorprende que se le exijan pruebas “incontrovertibles” de lo que él expone. Sin embargo, quien tal pretenda no se da cuenta de que es víctima de un engaño, ya que exige, aunque sin plena conciencia del hecho, no ya pruebas inherentes a la materia de que se trata, sino sólo las que quiere considerar, o está en estado de considerar, como fehacientes.

El autor del presente libro sabe que este nada contiene que no pueda ser aceptado por todo aquel que se halle de acuerdo con las actuales ciencias naturales; sabe asimismo que se puede hacer justicia a todas las exigencias de dichas ciencias y encontrar fundada, justamente por ello, la manera cómo aquí se describe el mundo espiritual. Es más, puede esperarse que, precisamente la genuina mentalidad propia de las ciencias naturales, esté a sus anchas con la presente descripción. Quien piense de esta manera, sentirá frente a ciertas discusiones, la profunda verdad de la frase siguiente de Goethe: “Una doctrina falsa no se puede refutar, pues se basa en la convicción de que lo falso es verdadero”. En efecto, es inútil discutir con quien acepta solamente las pruebas que cuadran a su modo de pensar. El que conoce la naturaleza de toda “prueba”, sabe que el alma humana llega a la verdad por otras vías que las de la discusión.

Con estos conceptos en mente, el autor presenta al público la segunda edición de este libro.”